TODA LA HUMANIDAD DEBE CONVERTIRSE A JEHOVÁ DIOS, QUIEN MORA EN SU PROFETA JONÁS....

11.14.2011

El Diezmo ordenado por Dios

EL Diezmo lo deben pagar los agricultores y los ganaderos

La Paz del Señor sea con todos Vosotros:

1.    ¿Qué es el Diezmo?

Indispensablemente diezmarás todo el producto de tu simiente, que rindiere el campo cada un año.  Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para hacer habitar allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino, y de tu aceite, y los primerizos de tus manadas, y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehová tu Dios todos los días (Deuteronomio 14:23). Temer significa obedecer; y, el diezmo solo lo pagan los agricultores y los ganaderos.

2.    ¿A quién se debe pagar los diezmos?

Y ciertamente los que de los hijos de Leví toman el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es a saber, de sus hermanos aunque también hayan salido de los lomos de Abraham (Hebreos 7:5). Y sabréis que yo os envié este mandamiento, para que fuese mi pacto con Leví, ha dicho Jehová de los ejércitos (Malaquías 2:4). Así hablarás a los Levitas, y les dirás: Cuando tomareis de los hijos de Israel los diezmos que os he dado de ellos por vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos en ofrenda mecida á Jehová el diezmo de los diezmos (Números 18:26). Podráse también invalidar mi pacto con mi siervo David, para que deje de tener hijo que reine sobre su trono, y con los Levitas y sacerdotes, mis ministros (Jeremías 33:21).

3.    ¿A dónde se debe llevar los diezmos?

Y al lugar que Jehová vuestro Dios escogiere para hacer habitar en él su nombre, allí llevaréis todas las cosas que yo os mando: vuestros holocaustos, y vuestros sacrificios, vuestros diezmos, y las ofrendas elevadas de vuestras manos, y todo lo escogido de vuestros votos que hubiereis prometido á Jehová (Deuteronomio 12:11). Más el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de todas vuestras tribus, para poner allí su nombre para su habitación, ése buscaréis, y allá iréis (Deuteronomio 12:5).

4.    ¿A dónde se debe llevar los diezmos?

Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde (Malaquías 3:10).

5.    ¿Cuál es la Casa de Jehová?

Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella, mi voluntad, y seré honrado, ha dicho Jehová (Hageo 1:8). Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será su Dios con ellos (Apocalipsis 21:3). Por lo cual, este es el pacto que ordenaré a la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: daré mis leyes en el alma de ellos, Y sobre el corazón de ellos las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo (Hebreos 8:10).

Ezequiel pues os será por señal; según todas las cosas que él hizo, haréis: en viniendo esto, entonces sabréis que yo soy el Señor Jehová (Ezequiel 24:24). Y juntándose las gentes a él, comenzó a decir: Esta generación mala es: señal busca, más señal no le será dada, sino la señal de Jonás. Porque como Jonás fue señal a los Ninivitas, así también será el Hijo del hombre a esta generación (Lucas 11:29,30).

La Casa de Jehová nuestro Dios es el Señor Ezequiel Jonás Ataucusi Molina y Él es el Máximo dirigente de la Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal, AEMINPU.

6.    ¿Qué han hecho las religiones del mundo con los diezmos?

¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? Los diezmos y las primicias. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado (Malaquías 3:8,9).

¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis presentes, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; y has honrado a tus hijos más que a mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel? (1 Samuel 2:29).

7.    ¿Qué se debe comprar con los diezmos?

Comprarás pues prestamente con esta plata becerros, carneros, corderos, con sus presentes y sus libaciones, y los ofrecerás sobre el altar de la casa de vuestro Dios que está en Jerusalem (Esdras 7:17). Y lo que fuere necesario, becerros y carneros y corderos, para holocaustos al Dios del cielo, trigo, sal, vino y aceite, conforme a lo que dijeren los sacerdotes que están en Jerusalem, déseles cada un día sin obstáculo alguno; Para que ofrezcan olores de holganza al Dios del cielo, y oren por la vida del rey y por sus hijos (Esdras 6:9).

8.    A César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios

Dícenle: De César. Y díceles: Pagad pues a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios (Mateo 22:21).

El DIEZMO, lo deben pagar los agricultores y los ganaderos ¿por qué?, porque es un dinero santo, pues Dios hizo el sol, la tierra, el agua, las plantas y cuida de la cementera, entonces, éste dinero que viene de la agricultura y la ganadería es SANTO, no hay corrupción en su proceso; mientras que, por ejemplo, un empleado de un banco, recibe un salario sin saber de dónde viene éste dinero, pues, puede venir de un remate de alguna propiedad que una persona que por necesidad hipotecó sus bienes o de alguna otra forma, entonces, éste diezmo no es el que el que Dios a pedido, sino, el hombre. Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición (Marcos 7:9).

Los que creen en Dios y en Cristo, deben pagar sus diezmos en el lugar que Dios ha escogido y ha ordenado; por lo tanto, no sigas regalando tu dinero a personas que nada tienen que ver con Dios, pues si lo continuas haciendo, estarás ofrendando a los demonios. Antes digo que lo que los Gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios: y no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios (1 Corintios 10:20).

Autor: Randon Ortiz Calle

JEHOVÁ DIOS EN AMÉRICA DEL SUR
EZEQUIEL JONÁS SU TEMPLO

La Paz y la Gracia de nuestro Señor Ezequiel Jonás Ataucusi Molina, more en cada uno de vosotros hermanos y hermanas Israelitas.