TODA LA HUMANIDAD DEBE CONVERTIRSE A JEHOVÁ DIOS, QUIEN MORA EN SU PROFETA JONÁS....

8.08.2012

Cuidado de los Hijos

INSTRUCCIÓN Y CUIDADO DE LOS HIJOS

La Paz del Señor sea con todos vosotros:

Hermanos, vuestros hijos e hijas se corrompen por vuestro mal ejemplo. Tenemos una verdad sagrada, santificadora, que nos prueba; y si nuestros hábitos y prácticas no están de acuerdo a las enseñanzas Divinas, pecamos contra DIOS y somos proporcionalmente culpables. El Señor espera que llevemos mucho fruto, mayor celo y fidelidad. Los padres deben empezar su obra en un alto plano de acción, tienen que revestirse de toda armadura suplicar y amonestar a sus hijos. “Que gobierne bien su casa, que tenga sus hijos en sujeción con toda honestidad. Porque el que no sabe gobernar su casa, ¿cómo cuidará de la Iglesia de DIOS? “(1 Timoteo 3:4,5).

"Y si alguno no tiene cuidado de los suyos, y mayormente de los de su casa la fe negó, y es peor que un infiel. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor." (1 Timoteo 5:8. Efesios 6:4).

"Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en Doctrina haciendo ver integridad, gravedad." (Tito 2:7).

La educación y preparación de los hijos debe ser de un carácter que enlace las cosas Sagradas, y que estimule una fe profunda y pura en DIOS en su hogar. Los padres no solo deben enseñar, sino ordenar a sus hijos que tomen conciencia en la Ley de DIOS. La restauración y el levantamiento de la humanidad empiezan en la casa. La obra de los padres es cimiento del bienestar de la sociedad, el buen éxito de la Iglesia y la prosperidad dependen de la influencia del hogar. “Instruye al niño en su carrera: Aun cuando fuere viejo no se apartará de ella." (Proverbios 22:6).

El hogar cristiano ha de ser una lección objetiva, que ponga de relieve la excelencia de los verdaderos principios. No se debe permitir que nuestros hijos se aparten de la senda de vida. Hay que refrenar sus malos deseos y reprimir sus malas inclinaciones con mansedumbre, pero con firmeza, perseverancia y oración. Deben convivir en el hogar la alegría, cortesía, amor; y donde residen estas virtudes habrá felicidad y paz. Por lo tanto nuestras oraciones, ayunos y holocaustos serán aceptos. Porque la justicia empieza por casa. “Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y Doctrina. No defraudando, antes mostrando toda buena lealtad, para que adornen en todo la Doctrina de nuestro Salvador DIOS. Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te desprecie" (2 Timoteo 4:2. Tito 2:10,15).

Cuando los padres corrijan a sus hijos, deben proceder con inteligencia, paciencia e integridad, hacer ver sus faltas y cuando se les reprenda, debe hacerlo sin ira. Ni mucho menos castigar a los hijos con cualquier instrumento que estuviere a la mano. Porque en vez de corregirlo lo descaminará. Antes de exhortar o castigar, los padres previamente deben orar juntamente con sus hijos. Y darles tres varazos; en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. En cada varazo se le hará ver sus errores y defectos. “No rehúses la corrección del muchacho: Porque si lo hirieres con vara, no morirá. Tú lo herirás con vara, y librarás su alma del infierno." (Proverbios 23:13,14).

"Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; mas no se excite tu alma para destruirlo. El que detiene el castigo, a su hijo aborrece: Mas el que lo ama, madruga a castigarlo." (Proverbios 19:18. 13:24).

“Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor." (Efesios 6:4).

DEBERES DE LOS HIJOS

Tanto los hijos como los padres tienen importantes deberes que cumplir. Compartiendo las responsabilidades domésticas del hogar, y proporcionando toda felicidad posible a sus padres, honrándoles y obedeciéndoles en todo, porque esto es bueno y agradable delante de DIOS. “Hijos, obedeced a vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor." (Colosenses 3:20).

Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres; porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa. Para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra." (Efesios 6:1,2,3).

El que maldice a su padre o a su madre, su lámpara será apagada en oscuridad tenebrosa. Maldito el que deshonrare a su padre o a su madre. Y ¿dirá todo el pueblo: Amén." (Proverbios 20:20. Deuteronomio 27:16).

DEBERES DEL ESPOSO

Cada uno de los esposos procure la felicidad de su cónyuge, sin descuidar jamás los leves actos de cortesía y bondad que alegran e iluminan la vida. En el matrimonio debe haber completa confianza, comprensión y no defraudarnos. Ambos tienen que hacer frente a sus responsabilidades. Juntos tienen que trabajar por el mayor bien de sus hijos. Jamás en presencia de ellos deben discutir, criticar el uno los planes del otro, ni poner en tela de juicio el criterio del incumplimiento del otro. “Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis desapacibles con ellas." (Colosenses 3:19).

“Maridos, amad a vuestras mujeres, así como CRISTO amó a la Iglesia, y se entregó a sí mismo por ella. Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, así mismo se ama." (Efesios 5:25,28).

"Vosotros maridos, semejantemente, habitad con ellas según ciencia, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a herederas juntamente de la gracia de la vida; para que vuestras oraciones no sean impedidas." (1 Pedro 3:7).

"El marido pague a la mujer la debida benevolencia; y asimismo la mujer al marido. La mujer no tiene potestad de su propio cuerpo, sino el marido: é igualmente tampoco el marido tiene potestad de su propio cuerpo, sino la mujer." (1 Corintios 7:3,4).

Cada uno empero de vosotros de por sí, ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer reverencie a su marido. Como Sara obedecía a Abraham, llamándole Señor; de la cual vosotros sois hechas hijas, haciendo bien, y no sois espantadas de ningún pavor." (Efesios 5:33. 1 Pedro 3:6).

“El marido pague a la mujer la debida benevolencia; y asimismo la mujer al marido. La mujer no tiene potestad de su propio cuerpo, sino el marido: é igualmente tampoco el marido tiene potestad de su propio cuerpo, sino la mujer." (1 Corintios 7:3,4).


DEBERES DE LA ESPOSA

“Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. Porque el marido es la cabeza de la mujer, así como CRISTO es la cabeza de la Iglesia; y él es el que da la salud al cuerpo. Así que, como la Iglesia está sujeta a CRISTO, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo." (Colosenses 3:18. Efesios 5:22,23,24).

“Asimismo, vosotras mujeres, sed sujetas a vuestros maridos para que también los que no creen en la palabra, sean ganadas sin palabra por la conversación de sus mujeres." (1 Pedro 3:1).

Autor: Ezequiel  Ataucusi Gamonal

JEHOVÁ DIOS EN AMÉRICA DEL SUR
EZEQUIEL JONÁS SU TEMPLO

La Paz y la Gracia de nuestro Señor Ezequiel Jonás Ataucusi Molina, more en cada uno de vosotros hermanos y hermanas Israelitas.