TODA LA HUMANIDAD DEBE CONVERTIRSE A JEHOVÁ DIOS, QUIEN MORA EN SU PROFETA JONÁS....

3.12.2013

¿Por quién murió Jesús?

¿POR QUIÉN MURIÓ JESÚS?

La Paz del Señor sea con todos vosotros:

Jesús no murió por la humanidad actual, sino, por los que en él creyeron en su primera venida. Porque Cristo, cuando aún éramos flacos, a su tiempo murió por los impíos (Romanos 5:6); Jesús murió por los de su tiempo y con su muerte limpió el pecado de la gente de ese tiempo. Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió su Hijo, hecho de mujer, hecho súbdito a la ley, para que redimiese a los que estaban debajo de la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos (Gálatas 4:4,5).

El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos a los pecados, vivamos a la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados (1 Pedro 1:24).

Y todo esto es de Dios, el cual nos reconcilió á sí por Cristo; y nos dio el ministerio de la reconciliación. Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo á sí, no imputándole sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la reconciliación (2 Corintios 5:18,19).

Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos (Mateo 20:28).

Entonces, con su muerte resucitó a las gentes de su tiempo y las reconcilió con Dios.

Es de indicar que mucha gente de ese entonces, sola se condenó por su incredulidad; en ese tiempo mucha gente esperaba al Mesías y cuando el Mesías vino y se hizo manifiesto, muchos no lo recibieron, no creyeron en él y más aún lo torturaron y lo mataron.

La gente que no recibió a Jesús, fue borrada del Libro de la Vida por no creer o aceptar a Cristo cuando vino en su primera venida, lo mismo ocurrirá en este tiempo, no lo van a recibir, lo negarán y solos se borrarán del Libro de la Vida, por su incredulidad, por su orgullo se dejarán sobornar por el adversario.

La Misión del Señor Jesús es muy diferente de la Misión que debe cumplir en su segunda venida como Jonás (Lc. 11:29,30). Ya no hablaré mucho con vosotros: porque viene el príncipe de este mundo; mas no tiene nada en mí (Juan 14:30). El príncipe de este mundo es Israel (cuerpo físico), en el cual mora el Arcángel Miguel o el Espíritu Santo (Is. 43:15. Ex. 4:22. Ap. 1:5) y donde mora el Espíritu Santo, ahí también está Jehová Dios (Joel 2:27).

Consistiendo sólo en viandas y en bebidas, y en diversos lavamientos, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de la corrección. Mas estando ya presente Cristo, pontífice de los bienes que habían de venir, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es a saber, no de esta creación (Hebreos 9:10,11).

Para que exista la corrección en este mundo, Cristo tiene que estar presente, si Cristo no está presente, nadie puede corregir a la humanidad.

Y cuando él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio: de pecado ciertamente, por cuanto no creen en mí (Juan 16:8,9).

Entonces, cuando él venga tiene que corregir a la humanidad del pecado, hará justicia verdadera, es decir mostrará el pecado del hombre y hará juicio, el castigo para los incrédulos y para los que no obedecen a Dios.

Y ella parió un hijo varón, el cual había de regir todas las gentes con vara de hierro: y su hijo fue arrebatado para Dios y a su trono (Apocalipsis 12:5). Regir a las gentes con vara de hierro, significa castigo, dolor, así corregirá a la humanidad en este tiempo, con el castigo de Dios.

¿Quién es la mujer que parió un hijo varón?, ALEGRATE, oh estéril, la que no paría; levanta canción, y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto: porque más son los hijos de la dejada que los de la casada, ha dicho Jehová (Isaías 54:1). Ella es la madre espiritual, es la madre estéril de las alabanzas y es uno y otro es la simiente.

Porque a la mano derecha y a la mano izquierda has de crecer; y tu simiente heredará gentes, y habitarán las ciudades asoladas (Isaías 54:3).

La simiente de Dios heredará mucha gente.

A Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como de muchos; sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo (Gálatas 3:16).


Y la simiente es Cristo, hoy día, el Excelentísimo Señor Ezequiel Jonás Ataucusi Molina (Ez. 24:24. Lc. 11:29,30. Jn. 6:27. Ro. 9:6) y Cristo tiene su simiente para toda la humanidad, la Palabra de Dios (Lc. 8:11) y la Palabra de Dios, son los Diez Mandamientos (Dt. 4:13), las cuales son las Palabras de la Alianza entre Dios y el hombre (Ex. 34:28) y ésta alianza es un Pacto perpetuo que el hombre debe cumplirlo (Dt. 5:3. 29:14,15).


Autor: Ezequiel Ataucusi Gamonal

JEHOVÁ DIOS EN AMÉRICA DEL SUR
EZEQUIEL JONÁS SU TEMPLO

La Paz y la Gracia de nuestro Señor Ezequiel Jonás Ataucusi Molina, more en cada uno de vosotros hermanos y hermanas Israelitas.